sábado, 10 de junio de 2023

Sorolla y la indumentaria valenciana. Cuarta parte

Sorolla y la indumentaria valenciana. Cuarta parte


La bendición del abuelo. Primera Comunión. 1892

Apunte para "El día feliz"

Óleo. 18,4 x 25

Colección privada


Exvoto. 1892

Óleo. 85 x 118

Colección privada


El crit del palleter. 1884

Óleo. 152 x 202

Diputación de Valencia


El palleter. 1884

Óleo. 47 x 33

Colección privada


Baile valenciano en la huerta. 1889 - 1890

Óleo. 60.5 x 102,5 

Colección Villa Mir. Madrid 


Valencianas en la huerta. 1880 - 1884

Óleo.  29,50 x 34 

Museo Sorolla


Valenciana en la huerta cogiendo naranjas (sic)

Óleo. 50 x 32,50

Museo Sorolla

miércoles, 10 de mayo de 2023

Sorolla y la indumentaria valenciana. Tercera parte

 Sorolla y la indumentaria valenciana. Tercera parte 


Dando cuerda. 1885-1899

Óleo. 78.8 x 58.4

Colección privada


Viejo valenciano. 1902

Óleo. 56.5 x 49

Colección privada


Vendedor de naranjas. 1891

Óleo. 45 x 68.4

Colección privada


María vestida de valenciana. 1906

Óleo. 189 x 95

Colección privada


Valencia. Las grupas. 1916

Óleo. 351 x: 301

Hispanic Society of America


La santera. 1890

Acuarela. 54 x 39

Colección privada

lunes, 10 de abril de 2023

Sorolla y la indumentaria valenciana. Segunda parte

Sorolla y la indumentaria valenciana. Segunda parte 



Nube de verano. 1899

Acuarela. 48,5 x 77,5

Museo Nacional de Bellas Artes. Buenos Aires


Valenciana


Llenando la pipa. 1899

Óleo. 51.7 x 70.5

Colección privada


Mucha alegría

Acuarela. 49 x 96,5

Museo Nacional de Bellas Artes. Buenos Aires


Ofrenda de flores a la Virgen. 1900

Óleo. 54 x 77

Colección privada


Valencianos en un naranjal. 1898

Óleo


Bordadora valenciana. 1902

Colección privada

viernes, 10 de marzo de 2023

Sorolla y la indumentaria valenciana. Primera parte

Sorolla y la indumentaria valenciana. Primera parte 




Valenciana. 1920

Óleo. 128 x 75

Colección particular


Grupa valenciana. 1906

Óleo. 200'5 x 187

Museo de Bellas Artes de Valencia


Taberna valenciana. 1889 - 1890

Óleo. 50 x 70

Museo Sorolla


Los guitarristas. 1889

Óleo. 34 x 49,50

Museo Sorolla


Muchacho valenciano. 1879

Óleo. 33,50 x 20,20

Museo Sorolla


Cuidado, no lo despiertes. 1899

Acuarela


Escena valenciana. 1893

Óleo. 135 x 189

Colección privada


Entre naranjos. 1903

Óleo. 116 x 81

Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba. La Habana


Vendiendo melones. 1890

Óleo. 52,2 x 78,6

Colección Carmen Thyssen-Bornemisza


Retrato de Elena y María con trajes valencianos antiguos. 1908

Óleo. 254 x 185

Museu Nacional d'Art de Catalunya. Barcelona


Labradora valenciana

Óleo. 162 x 102,5

Colección pictórica del Museo Lladró

viernes, 10 de febrero de 2023

Sorolla en Nueva York. Galería fotográfica

Sorolla en Nueva York. Galería fotográfica




Con su discípulo William Starkweather en Nueva York. 1909

W. A. Cooper

El maestro le enseña el retrato que le está haciendo, situado sobre el caballete

Museo Sorolla


Joaquín Sorolla Bastida

Nueva York. 1909

Sebastián Cruset

Museo Sorolla


Retrato de estudio del artista realizado en Nueva York. 1909

Hollinger

Museo Sorolla



Joaquín Sorolla ante la Hispanic Society en Nueva York. 1909

S. Cruset

Museo Sorolla


Joaquín Sorolla trabajando en la obra "Retrato de miss Simpson,con un perro de lanas" (1909) durante su estancia en Nueva York

Anónimo

Museo Sorolla


Joaquín y Clotilde posan, tal vez en Nueva York, con su discípulo William Starkweather y su esposa

Anónimo

Museo Sorolla

martes, 10 de enero de 2023

Clotilde García del Castillo. Galería fotográfica. 02

 Clotilde García del Castillo

«Clotilde García del Castillo (1865-1929), un nombre corriente para una mujer que no lo fue. Ella fue la mujer que estuvo siempre junto a Joaquín Sorolla pero además, Clotilde conservó  los testimonios de su vida común y del trabajo de Sorolla (cartas, fotos, las listas de los cuadros que se enviaban a las exposiciones, las cuentas,...).Fue ella la que personalmente se encargó de donar al Estado la casa familiar de Madrid y convertirla así en el Museo Sorolla del que todos nos sentimos tan orgullosos.


Celebración familiar en Valencia. 1907

Antonio García Peris


Clotilde con su nieto

Museo Sorolla


Exposición homenaje a Aureliano de Beruete en la Casa Sorolla. 1912

Sorolla posa junto a su esposa y sus dos hijas con la viuda y el hijo de Beruete, ante el retrato del pintor

Mariano Moreno García

Museo Sorolla

Clotilde y Joaquín se conocieron en Valencia siendo niños. Más tarde Sorolla trabajó como iluminador del fotógrafo Antonio García Peris, el padre de Clotilde,  que fue, además, mecenas y protector del pintor. Clotilde y Joaquín se casaron en 1888, vivieron un año en Italia y en 1889 se instalaron en Madrid.



Joaquín Sorolla, junto a su mujer y sus dos hijas, pintando en la playa de Zarauz. 1910

Talleres fotográficos Amer

Museo Sorolla


Sorolla y Clotilde con sus hijas y una sobrina posan en el jardín de la casa de la calle Miguel Ángel de Madrid. 1910

Museo Sorolla

En 1890 nace su primera hija María, en 1892 nace Joaquín y en 1895 Elena. Sorolla no deja de retratar a Clotilde pero lo hace también mientras ella ejerce de madre.

Pero Clotilde no pierde su condición de mujer, de compañera, por haber sido madre. Sorolla la sigue retratando sola en muchas ocasiones.


El matrimonio Sorolla y sus hijas

Museo Sorolla


La familia Sorolla en San Sebastián. 1911

Anónimo

Museo Sorolla

Y Clotilde, contrariamente a otras mujeres de su condición social de la época, parece dedicarle tiempo y dedicación a sus hijos y ser feliz con ello. Y la mirada de Sorolla es de padre, amante, cómplice.


El pintor y su esposa vestidos con kimono en el jardín de la casa del doctor Madinaveitia en San Sebastián. 1911

Anónimo

Museo Sorolla


Escena familiar. 1912

Anónimo

Museo Sorolla


Clotilde en el jardín de la Casa Sorolla. 1912

Anónimo

Museo Sorolla


Clotilde en el jardín de la Casa Sorolla. 1913

Anónimo

Museo Sorolla

Y pese a las teorías sobre el malditismo y la vida problemática que debe llevar un artista para poder ser creativo, nos enfrentamos a un Sorolla que parece ser feliz con la mujer con la que comparte su vida y con la familia que ha creado con ella. Durante temporadas, a veces largas, Sorolla tiene que viajar lejos de su familia para atender encargos de su trabajo. La correspondencia que se guarda de esos periodos es realmente clara y tierna: Joaquín y Clotilde se echan mucho de menos y se dedican emotivas palabras de cariño. Uno siente casi pudor al asomarse así a una relación tan íntima...»